
La mayoría de
los ambientes virtuales disponibles hasta el momento en el ámbito de los
tratamientos psicológicos están diseñados para resolver un problema específico:
una fobia determinada, el trastorno de pánico, etc. Un ejemplo paradigmático de
esta lógica de trabajo es el tratamiento del trastorno por estrés
postraumático. Se han desarrollado ambientes virtuales específicos para
pacientes que han padecido diferentes acontecimientos traumáticos, como los
veteranos de la guerra del Vietnam, las víctimas del 11 de septiembre, o los
combatientes de la guerra de Irak, entre otros. Sin embargo, esta lógica de
trabajo tiene algunas limitaciones importantes, especialmente por lo que hace
referencia al coste elevado que puede suponer aplicar estos tratamientos en la
práctica rutinaria, ya que el terapeuta necesita contar con diversos ambientes
virtuales para tratar diferentes situaciones traumáticas. A esto se añade que
muchos de estos sistemas no son compatibles entre sí y que necesitan diferentes
componentes de hardware y de software.
Con
el fin de superar estas limitaciones, nuestro grupo de investigación ha
trabajado desde una óptica diferente, y en vez de «fabricar» diferentes mundos
virtuales específicos a cada problema, hemos diseñado mundos virtuales
complejos en los que la persona puede ir a diferentes lugares y experimentar
diferentes situaciones y acontecimientos. La idea central es crear mundos
virtuales que puedan adaptarse a las necesidades específicas de cada persona.
Gracias, por tu información muy útil!
ResponderEliminarBuen contenido
ResponderEliminarMuy interesante el tema!!
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